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Médico anglicano ayuda a liderar la lucha internacional contra el Covid-19 mientras las iglesias toman precauciones.

Posted on: March 17, 2020 4:46 PM
Hombres con máscaras protectoras transportan el ataúd de una persona que murió por la enfermedad del coronavirus (COVID-19), a un cementerio en Bérgamo, Italia, el lunes (16 de marzo)
Photo Credit: Flavio Lo Scalzo / Reuters
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Un campanero en una parroquia de la Iglesia de Inglaterra en Yorkshire está ayudando a liderar la lucha internacional contra la pandemia del coronavirus Covid-19


Un antiguo misionero que anteriormente había trabajado como asesor principal en la Organización Mundial de la Salud fue llamado nuevamente al servicio luego de que empezara la pandemia del coronavirus Covid-19. Se trata del doctor Ian Smith, quien anteriormente se había desempeñado como director ejecutivo de la Oficina del director general y asesor de dos anteriores directores generales de la OMS: la Dra. Margaret Chan y el Dr. Lee Jong-wook. Hoy en día, el Dr. Smith trabaja como asesor principal del actual director general, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus.

El Dr. Smith vive con su esposa Sally en el pueblo de Arncliffe de Yorkshire Dales y pertenecen a la parroquia de Upper Wharfedale y Littondale. Además de sus otras responsabilidades, el Dr. Smith también es campanero y su esposa Sally es ayudante en la iglesia.

Antes de trasladarse a Ginebra en 1999, la pareja trabajó en Nepal durante 16 años como médicos misioneros con las organizaciones Baptist Missionary Society y United Mission. Cuando regresaron a Europa, formaron parte de la Iglesia de Crossroads, una iglesia evangélica independiente ubicada en Ferney, cerca de la frontera franco-suiza. Cuando regresaron al Reino Unido, Sally Smith asumió el cargo de Asesora de fe y religión de ONUSIDA.

Ian Smith

En declaraciones al Anglican Communion News Service, Ian Smith destacó la importancia de que las personas no entren en pánico a causa del virus, el cual fue reclasificado como pandemia la semana pasada por la OMS. “Muchas personas están profundamente alarmadas por la rápida propagación del Covid-19”, señaló. “El brote de la enfermedad ha causado una pandemia de miedo y pánico, pero no debemos difundir temor, estigma ni desinformación.

“Debemos detener, contener, controlar, retrasar y reducir el impacto del virus en cada oportunidad. Cada persona tiene la capacidad de contribuir, protegerse a ellos mismos y proteger a los demás, ya sea en el hogar, la comunidad, el sistema de salud, el lugar de trabajo o el sistema de transporte.”

El COVID-19 es un nuevo virus que surgió por primera vez en China en enero. Desde entonces se ha extendido a más de 100 países de todo el mundo. “Más de 125.000 personas han sido contagiadas y tristemente, casi han muerto 5.000”, comentó el Dr Smith. “El virus causa fiebre, tos y disnea, y se propaga en pequeñas gotas producidas por alguien contagiado cuando tose o estornuda. Esas gotas caen en las superficies y el virus puede ser propagado cuando alguien toca la superficie y luego se toca la boca o la cara con las manos.

“Afortunadamente, la mayoría de las personas contagiadas con el Covid-19, aproximadamente el 80 por ciento, padecen una enfermedad relativamente leve, sin embargo, algunas personas se enferman de manera más grave y necesitan hospitalización. Las personas con mayor riesgo e incluso peligro de muerte son las personas de la tercera edad e individuos con otras enfermedades preexistentes, como cardiopatías, cáncer o diabetes.”

También declaró que las personas pueden protegerse a ellas mismas y a los demás siguiendo una serie de sencillas medidas como, “mantener una distancia mínima de un metro con otras personas, saludar sin hacer contacto, por ejemplo, con una reverencia o un asentimiento en lugar de abrazarse o darse la mano, también lavarse las manos con frecuencia y usar desinfectante para manos y evitar tocarse la cara, la nariz y boca, además de cubrirse la boca cuando tosa o estornude”.

Las provincias anglicanas han emitido una guía para sus iglesias que tiene en cuenta las recomendaciones internacionales y la situación local en sus países y regiones.

En un blog para el Anglican Communion News Service esta semana, el primado de Hong Kong, el arzobispo Paul Kwong, explicó que las Iglesias en su provincia no han celebrado cultos públicos desde mediados de febrero.

Los arzobispos de Canterbuy y York, Justin Welby y John Sentamu, han aconsejado a la Iglesia de Inglaterra que evite el contacto físico, como darse la mano al compartir la paz y han dicho que la Eucaristía debe distribuirse de manera individual para evitar compartir el cáliz, medida que equipara a la Iglesia de Inglaterra con otras tres iglesias anglicanas en el Reino Unido e Irlanda.

El obispo presidente de la Iglesia episcopal con sede en los Estados Unidos, Michael Curry, dijo que los obispos diocesanos “tienen todo mi apoyo..., en vista de la situación de salud pública en sus diócesis, si deciden suspender la administración del cáliz a la congregación en el sacramento de la Sagrada Eucaristía, y/o cancelar las celebraciones del culto público en persona durante un periodo de tiempo específico.

La obispa de Washington, Mariann Budde, ha ordenado a las Iglesias de su diócesis – incluyendo la Catedral nacional de Washington – suspender los servicios al público por dos semanas. “Como su obispa, mi mayor prioridad es la salud, la seguridad y el bienestar de nuestra gente, prestando especial consideración a la población más vulnerable”, señaló la obispa Mariann. “También es nuestra responsabilidad colectiva como cristianos ser buenos vecinos y poner de nuestra parte para proteger el entramado social del que dependen muchas vidas.”

La Autoridad Palestina ha cerrado todas las escuelas en su área, afectando al ministerio de educación de la diócesis de Jerusalén. La escuela de San Jorge en Jerusalén está bajo el control israelí, pero también ha tenido que cerrar porque muchos de sus maestros provienen de áreas palestinas y enfrentan restricciones de viaje impuestas tanto por la Autoridad Palestina como por el Estado de Israel. Las restricciones israelíes a los visitantes internacionales suponen que la casa de huéspedes de la escuela de San Jorge está enfrentando cancelaciones y la universidad de St George's College ha cancelado sus clases por lo menos hasta Pascua. El centro Princess Basma para niños con discapacidades también ha cerrado parcialmente.

En una carta a sus discípulos internacionales, el arzobispo anglicano en Jerusalén, Suheil Dawani, dijo, “Oro para que, en vista de la actual crisis, la llegada de la Pascua el próximo mes fortalezca el significado de nuestra conmemoración de la resurrección de Cristo, mediante la Gracia de Dios y sus continuas oraciones y apoyo.”

El personal de la Anglican Communion Office (oficina de la Comunión Anglicana) está tomando medidas para combatir la propagación del virus, incluyendo la limitación de viajes internacionales y un mayor uso de la tecnología para llevar a cabo reuniones virtuales.