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Homenaje tras el deceso de Barbara Harris, la primera obispa de la Comunión Anglicana

Posted on: March 17, 2020 4:47 PM
La obispa Barbara Harris, entonces retirada, dirige el canto de los himnos en la diócesis de Massachusetts durante su convención electoral de 2014.
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Se ha rendido homenaje a la obispa Barbara Harris tras su deceso el viernes en Lincoln, Massachusetts. La obispa Barbara, primera mujer consagrada como obispa en la Comunión Anglicana, fue ingresada al hospital en Boston el 29 de febrero con síntomas gastrointestinales graves. El primero de marzo se sometió a cirugía, pero su condición continuó decayendo. Después de varios días de hospitalización en los que se aseguró que estuviera cómoda, fue transferida al centro de cuidados paliativos Care Dimensions donde falleció el viernes (13 de marzo) a la edad de 89 años.

El obispo presidente de la Iglesia episcopal en los Estados Unidos, Michael Curry, ha dirigido los homenajes a la obispa Barbara. “La obispa Harris no era grande de estatura, sino lo contrario”, dijo, “pero el mundo le quedaba pequeño.”

“Fue extraordinaria porque vivió una vida plena con su Dios y con nosotros. Lo hizo viviendo el amor de Dios como Jesús enseñó. Lo hizo caminando en el valle solitario del liderazgo, marcando el camino para muchos de nosotros que lo habíamos perdido. Lo hizo alzando su voz por aquellos que no tenían una. Lo hizo con una broma, una palabra susurrada, una alegría secreta a pesar de lo que se presentara en su camino, incluso la muerte. No es sorprendente que haya titulado sus memorias Hallelujah, Anyhow (“De Todos Modos, Aleluya”).”

El obispo Alan Gates, obispo de Massachusetts, la diócesis en la que ella presto servicio por más de tres décadas, expresó: “Nuestros corazones están verdaderamente abatidos por la pérdida de una compañera fiel e irrefrenable, pastora e inspiración de todos en la diócesis de Massachusetts por 31 años. Al mismo tiempo, nuestros corazones se mantienen con la esperanza que ella predicó y la convicción que ejemplificó para nosotros durante todos esos años.”

La Cámara de Diputados es la sede de la Convención General (sínodo) de la Iglesia Episcopal con sede en los Estados Unidos para sacerdotes y laicos. Su presidente Gay Clark Jenningsdijo, “Es casi imposible imaginar la Iglesia episcopal sin la obispa Barbara Harris… Barbara era intrépida, fiel y, como la llamó alguna vez un periodista, “memorablemente franca” en su insistencia de que la Iglesia episcopal persiguiera la justicia para todo el pueblo de Dios.

“Barbara siempre fue total y completamente Barbara. Nunca pretendió ser nadie más que ella y siempre dijo la verdad sin importar el precio. Ese precio a menudo se pagaba con la comodidad y la dignidad de los líderes institucionales que, según ella, no estaban suficientemente interesados en apoyar a los marginados y vulnerables. Ellos aprendieron rápidamente que su pasión por la justicia sólo era equiparable a su sentido del humor pícaro e intrépido.”

La obispa de Indianápolis, Jennifer Baskerville-Burrows, la primera mujer negra que ha prestado servicio como obispa diocesana en la Iglesia episcopal de los Estados Unidos, también le rindió homenaje. “No tengo ninguna experiencia en la Iglesia episcopal sin la obispa Barbara Harris”, dijo. “El año en el que se convirtió en la primera obispa de la Comunidad Anglicana, en 1988, yo apenas había terminado la universidad y me preparaba para ser bautizada.

“Estaba suscrita a Episcopal Life (“Vida Episcopal”), nuestra publicación denominacional mensual, y leí maravillada las historias acerca de ella mientras estudiaba lo que significa ser cristiano, ser episcopal. Después, mientras me preparaba para la ordenación, mi teología práctica estuvo definida por The Witness, una publicación en la que Barbara trabajó como editora por varios años. Su ministerio, literalmente, ayudó a dar forma a mi fe.”

“Desde entonces, en estas décadas he visto a Barbara de lejos y de cerca. Fue mi amiga y mentora y su participación en mi consagración en el 2017 fue un regalo extraordinario. Poco después de eso, se me pidió que escribiera la presentación de un libro de conversaciones entre Barbara y el obispo presidente Michael Curry. En ese momento, entendí con nueva fuerza el privilegio y la responsabilidad del legado que yo, y muchas otras de mis hermanas, heredamos de ella.”

Barbara Harris nació el 12 de junio de 1930 en Filadelfia, Pensilvania. Trabajó como Directora de Relaciones Públicas para Sun Oil Company antes de su llamado al ministerio. Fue ordenada diaconisa en 1979 y sacerdotisa el año siguiente. En 1988, los obispos en la Lambeth Conference resolvieron que la decisión sobre la ordenación de mujeres en el episcopado debía ser de cada provincia. Más tarde ese año, fue elegida para prestar servicio como obispa sufragánea de Massachusetts y fue consagrada el 11 de febrero de 1989, convirtiéndose así en la primera obispa mujer de la Comunión Anglicana. 

La obispa Barbara Harris es consagrada el 11 de febrero de 1989

La decisión fue controversial y la obispa Barbara recibió un torrente de abusos, incluyendo amenazas de muerte. “Desde luego, yo no quiero ser uno de los chicos”, dijo en aquel momento. “Quiero ofrecer mis dones peculiares como mujer negra… una sensibilidad y una consciencia que viene de más allá de un roce pasajero con la opresión.”

Se retiró en 2003 y fungió como obispa asistente en la diócesis de Washington hasta 2007, cuando regresó a Massachusetts donde, hasta recientemente, servía de voluntaria una vez a la semana en la Iglesia Catedral de St. Paul en Boston.

“Solo estoy agradecida porque he tenido la oportunidad de servir en mi ministerio laico, que fue activo, y en las tres órdenes de mi ministerio ordenado, como diaconisa, sacerdotisa y obispa”, expresó en una entrevista de 2014 en conmemoración del 25o aniversario de su consagración.

Los preparativos para un servicio funerario público están en marcha en la Catedral nacional de Washington además de un servicio privado de sepultura en Filadelfia seguido de una ceremonia conmemorativa en la Iglesia de la Catedral de St. Paul en Boston. Las ceremonias conmemorativas se celebrarán en una fecha posterior debido a las restricciones actuales sobre viajes y aglomeraciones en respuesta a la pandemia del Covid-19.