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Noticias semanales de Anglican Communion News Service – viernes 6 de septiembre de 2019

Posted on: September 6, 2019 3:00 PM
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Sacerdote anglicano en medio del huracán Dorian

Mientras el huracán Dorian atravesaba lentamente las Bahamas, el sacerdote de la Iglesia anglicana St. Stephen en Gran Bahama pedía oración por todos los afectados.

Al ofrecer las últimas noticias desde una estación de televisión local, Kirkland Russel dijo que el huracán Dorian, que se movía lentamente, se había quedado estacionario en la isla, provocando una marea ciclónica amenazadora y un trauma para muchas personas.

Gran Bahama es la isla más al norte del archipiélago de las Bahamas en el Océano Atlántico.

El clérigo indicó que su comunidad no tenía electricidad y que se había suspendido el suministro de agua. Pidió oraciones y apoyo para todos los que sufren y las familias de los que ya han fallecido.

Afirmó: “está lloviendo mucho y hay fuertes vientos huracanados, pero el principal problema que estamos teniendo en este momento es la marea ciclónica que viene del norte, y las casas de muchas personas se están inundando. Están atrapados en sus techos o saliendo de sus casas tratando de encontrar refugio.”

Se estimó que la marea ciclónica alcanzaría entre 4,5 y 7 metros de altura. “La mayoría de los huracanes, cuando pasan, se mueven entre 16 y 21 km/h. Este huracán ha ido a 1,6 km/h durante casi 24 horas,” indicó el señor Russel.

El sacerdote dijo que creía que las personas sufrirán un prolongado trauma después del paso de la tormenta. “Mucha gente necesitará terapia y tendrán que hablar con alguien que sepa lo que está sucediendo”, afirmó.

Dijo que algunos espacios de la iglesia estaban sirviendo como refugio. Hablando con el Consejo Mundial de Iglesias, señaló: “Aprecio su preocupación y solo pido que sigan manteniéndonos en sus oraciones. Estamos pasando por momentos muy difíciles.”

Las imágenes satelitales mostraron grandes áreas bajo el agua, incluyendo el aeropuerto internacional de Gran Bahama y la ciudad de Marsh Harbour en las islas Ábaco.

Cinco personas perdieron la vida cuando la tormenta azotó las islas Ábaco.

 

Obispos brasileños culpan a “la avaricia y el odio” por los incendios del Amazonas

Un grupo de 15 obispos brasileños que representan a la Iglesia anglicana en Brasil ha pedido a su gobierno que tome medidas para detener la propagación de incendios en la selva amazónica.

Una carta pastoral de la Cámara de Obispos de la Iglesia episcopal anglicana del Brasil declaró que enfrentaban la peor ola de incendios en Brasil en siete años. Escribieron: “durante más de dos semanas, la selva amazónica ha estado en llamas, quemada por la codicia y el odio... Esos incendios en el Amazonas no son el resultado de la sequía, ni el resultado de amenazas naturales, sino que son acciones orquestadas por personas que representan a la industria agropecuaria, acaparadores de tierras y buscadores de oro alentados por los irresponsables discursos y declaraciones del presidente.”

Según los obispos, el presidente brasileño Jair Bolsonaro ha argumentado que Ibama (elInstituto Nacional para el Medio Ambiente) era una industria tributaria y que su gobierno no regularía más reservas naturales o indígenas. Los líderes de la iglesia son críticos con la postura del presidente sobre el medio ambiente que, en su opinión, estaba retrasando el progreso de Brasil.

La enérgica carta pastoral decía: “como cristianos anglicanos, no podemos guardar silencio. Debemos reclamar las Marcas anglicanas de la Misión que afirmamos a través de nuestro pacto bautismal y nos comprometemos a luchar por salvaguardar la integridad de la creación, transformar las estructuras injustas de la sociedad y desafiar la violencia de todo tipo, respetando la dignidad de todos los seres humanos y buscando la paz y la reconciliación.”

Los obispos instaron a su gente a orar por la Amazonía, “a fin de dar testimonio de su fe y denunciar todas las acciones irrespetuosas hacia el medio ambiente y la sociedad. Debemos afirmar la vida promoviendo la dignidad humana, la justicia, la paz, y la preservación social y ambiental como signos y frutos del mandamiento de Cristo de amar a Dios y a los demás.”

Los obispos culparon a una política gubernamental que busca eliminar las políticas y agencias ambientales.

“Como resultado de este escenario hemos visto cómo las llamas consumen parte del bosque que contiene la mayor diversidad biológica y cultural del planeta”, afirmó. “Las llamas han alcanzado la triple frontera entre Brasil, Bolivia y Paraguay, consumiendo miles de hectáreas de vegetación, carbonizando la fauna y la flora, y violando los derechos de los pueblos indígenas, los caboclos y las comunidades cimarronas.”

Criticaron al presidente por su silencio y su intento por responsabilizar a las ONG de protección ambiental. Dijeron que su estrategia estaba resultando en una gran catástrofe y la devastación sin precedentes de parte de la comunidad biológica amazónica.

El gobierno brasileño ha enviado al ejército para combatir los incendios, pero ha rechazado la ayuda internacional en esta tarea. Los ambientalistas dicen que la temporada de incendios acaba de comenzar y existe el temor de que la situación empeore.

Haga clic aquí para leer la carta pastoral (en inglés)

Haga clic aquí para leer la carta pastoral (en portugues)

 

Nuevo libro de arzobispo sobre la fe ante la persecución

El arzobispo de la provincia interna de Jos y el obispo de Jos, Ben Kwashi, compartieron su historia en un nuevo libro sobre vivir la “en primera línea” en el norte de Nigeria. El libro, escrito por Andrew Boyd, se titula, Neither Bomb nor Bullet, Benjamin Kwashi, Archbishop on the Front Line (“Ni bomba, ni bala, Benjamin Kwashi, arzobispo en la primera línea”) y cuenta la vida del arzobispo desde su infancia, hasta el ejército nigeriano, su encuentro con Dios y cómo su fe cristiana lo ha puesto a él y a su familia en riesgo de persecución.

El arzobispo, cuya casa se encuentra en Jos, Nigeria, un área rodeada de militantes armados que luchan por crear un estado islámico radical, se ha enfrentado a tres graves ataques contra su vida.

Ben Kwashi, una figura carismática e influyente, ha seguido pidiendo a los cristianos que se resistan a lo que él ve como un genocidio virtual por parte de extremistas que intentan expulsar a todos los no musulmanes del norte de Nigeria. Su coraje y su negativa a guardar silencio llevaron a la quema su casa.

En los últimos 30 años, él y su esposa han sufrido una violencia horrible a manos de extremistas, quienes los atacaron y agredieron dos veces en su propia casa. Su esposa Gloria fue violentamente atacada y agredida mientras él estaba fuera. Fue encontrada semiinconsciente y parcialmente ciega.